Consulta de Fuentes.
Una fuente de consulta es una publicación de la cual se puede obtener información fidedigna sobre un área de conocimiento. Las fuentes de consulta, también conocidas como fuentes de información, son herramientas que hacen posible el acceso a la información solicitada, y así suplir la necesidad de conocimiento del investigador.
Los investigadores suelen acudir a las fuentes de consulta para obtener información autorizada y veraz sobre el tema objeto de la averiguación. A su vez, estas fuentes pueden estar disponibles en su versión impresa o electrónica.
Tipos de fuentes de consulta según referencias
Fuentes primarias: Contienen información original, obtenida directamente desde la fuente de la información. Las reseñas históricas de eventos, tales como periódicos, revistas, fotografías, cartas, manifiestos, documentos oficiales del Estado, ensayos o informes técnicos, son consideradas fuentes primarias de información. También pertenecen a este grupo todo tipo de creaciones originales de índole artística, como por ejemplo: novelas, poemas, obras literarias en general, composiciones musicales o manuscritos.
Así mismo, en el marco de la nueva era digital, la grabación de contenido multimedia desde el lugar de los acontecimientos, tales como entrevistas, o grabaciones de audio o vídeo, también es considerada como una fuente primaria de información.
Fuentes secundarias: Se trata de cualquier publicación que se derive de una fuente primaria de información. Generalmente se trata de análisis, artículos de opinión, evaluaciones detalladas, entre otros. Los resúmenes, enciclopedias, antologías, libros de interpretación basados en otras obras, directorios, etc., todos ellos son fuentes secundarias de información.
Dependiendo del foco de la investigación, debe recurrirse a la fuente de consulta más adecuada. Bien sea a través de las clásicas bibliotecas universitarias o municipales, o mediante el uso del Internet como proveedor de información.
Las fuentes de consulta más populares suelen ser diccionarios y enciclopedias, sumamente útiles al momento de realizar búsquedas específicas. Los almanaques y atlas también son muy ventajosos si se busca información sobre registros históricos o geográficos.
Es factible consultar fuentes bibliográficas o hemerográficas para responder preguntas específicas sobre hechos históricos y/o biografías, indagar sobre instrucciones o normativas técnicas, realizar consultas sobre geografía, o incluso buscar estadísticas.
Los buscadores web facilitan la pesquisa a los investigadores mediante el uso de fuentes electrónicas de información. Hoy en día, a través del Internet es posible descargar contenido audiovisual, ensayos técnicos, investigaciones e incluso libros digitalizados, los cuales hacen mucho más sencillo el acceso al conocimiento.
No debe perderse de vista el reconocimiento de las fuentes de consulta y de los derechos de autor, mediante el uso de las referencias bibliográficas. El mérito de la generación de contenido, la investigación y el análisis de información, no debe ser subvalorado bajo ningún concepto.
Los investigadores suelen acudir a las fuentes de consulta para obtener información autorizada y veraz sobre el tema objeto de la averiguación. A su vez, estas fuentes pueden estar disponibles en su versión impresa o electrónica.
Tipos de fuentes de consulta según referencias
Fuentes primarias: Contienen información original, obtenida directamente desde la fuente de la información. Las reseñas históricas de eventos, tales como periódicos, revistas, fotografías, cartas, manifiestos, documentos oficiales del Estado, ensayos o informes técnicos, son consideradas fuentes primarias de información. También pertenecen a este grupo todo tipo de creaciones originales de índole artística, como por ejemplo: novelas, poemas, obras literarias en general, composiciones musicales o manuscritos.
Así mismo, en el marco de la nueva era digital, la grabación de contenido multimedia desde el lugar de los acontecimientos, tales como entrevistas, o grabaciones de audio o vídeo, también es considerada como una fuente primaria de información.
Fuentes secundarias: Se trata de cualquier publicación que se derive de una fuente primaria de información. Generalmente se trata de análisis, artículos de opinión, evaluaciones detalladas, entre otros. Los resúmenes, enciclopedias, antologías, libros de interpretación basados en otras obras, directorios, etc., todos ellos son fuentes secundarias de información.
Dependiendo del foco de la investigación, debe recurrirse a la fuente de consulta más adecuada. Bien sea a través de las clásicas bibliotecas universitarias o municipales, o mediante el uso del Internet como proveedor de información.
Las fuentes de consulta más populares suelen ser diccionarios y enciclopedias, sumamente útiles al momento de realizar búsquedas específicas. Los almanaques y atlas también son muy ventajosos si se busca información sobre registros históricos o geográficos.
Es factible consultar fuentes bibliográficas o hemerográficas para responder preguntas específicas sobre hechos históricos y/o biografías, indagar sobre instrucciones o normativas técnicas, realizar consultas sobre geografía, o incluso buscar estadísticas.
Los buscadores web facilitan la pesquisa a los investigadores mediante el uso de fuentes electrónicas de información. Hoy en día, a través del Internet es posible descargar contenido audiovisual, ensayos técnicos, investigaciones e incluso libros digitalizados, los cuales hacen mucho más sencillo el acceso al conocimiento.
No debe perderse de vista el reconocimiento de las fuentes de consulta y de los derechos de autor, mediante el uso de las referencias bibliográficas. El mérito de la generación de contenido, la investigación y el análisis de información, no debe ser subvalorado bajo ningún concepto.



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